Espoemtáneos son poemas escritos a lo largo de 2009, principalmente entre Noviembre y Diciembre. Los llamé así por haber sido escritos sin correcciones, así como venían, sin mayores pretensiones. Confieso que no me sentía en el ápice de mi inspiración, pero fue un ejercicio en el cual encontré mucho deleite y un gran alivio para canalizar mi sensibilidad. Algunos no tienen título porque, en el fondo, no me gusta poner título a los poemas... Prefiero que fluyan de una idea a otra sin que el título determine su ámbito semántico. Espoemtáneos son, como su nombre lo indica, poemas (si se les puede llamar así) espontáneos, instantáneos y fuera de todo rigor literario.
EL RESTO DE LOS POEMAS
Son más bien el íntimo desahogo de una etapa de crisis en todos los niveles... quizá propia de una edad en la que los cambios son fuertes y la sensibilidad se exacerba.
Son más parte de un camino de autoconocimiento que una búsqueda literaria. Tal vez en este camino y, a fuerza de ejercitar la escritura, esté también creciendo mi habilidad literaria, pero ese no es el objetivo.
También es un ejercicio de desapego... Quizá, al poner mis poemas en la red, los esté arriesgando al plagio... En realidad no importa porque siempre he creído que lo que uno crea tal vez le pertenece al creador en el segundo en que va plasmando la creación, tal vez ni siquiera entonces... Después ya no le pertenece a nadie y, como si fuera un hijo, se le deja ir para que cumpla su destino.
EL RESTO DE LOS POEMAS
Son más bien el íntimo desahogo de una etapa de crisis en todos los niveles... quizá propia de una edad en la que los cambios son fuertes y la sensibilidad se exacerba.
Son más parte de un camino de autoconocimiento que una búsqueda literaria. Tal vez en este camino y, a fuerza de ejercitar la escritura, esté también creciendo mi habilidad literaria, pero ese no es el objetivo.
También es un ejercicio de desapego... Quizá, al poner mis poemas en la red, los esté arriesgando al plagio... En realidad no importa porque siempre he creído que lo que uno crea tal vez le pertenece al creador en el segundo en que va plasmando la creación, tal vez ni siquiera entonces... Después ya no le pertenece a nadie y, como si fuera un hijo, se le deja ir para que cumpla su destino.