que no quiera estar
que no pueda
convidar
Es que no hay tregua
ya no queda
solaz
Es que no hay día
en que te pueda
gozar
En que no haya
-a mi pesar-
espera
y no
... nunca sola
sino yo
nunca acompañada
sino nada
nunca
no
-impregnada-
nunca
no
siempre nada
el mundo parece
un lugar hostil
donde mis lágrimas
no tienen lugar
donde el menor atisbo
de fragilidad
provoca por sí mismo
frialdad